Paella & Chips

CAJÓN DE SASTRE DE UNA VIAJERA

lunes, 23 de septiembre de 2013

¿Es el chino tan difícil como lo pintan? 10 dificultades del chino

¿Es el chino mandarín difícil?

La respuesta es, para un occidental, sí. Aunque suene a topicazo, el chino es difícil, muy difícil y os lo digo de primera mano.

Y aunque he progresado bastante y hasta empiezo a comprender alguna cosilla y a reconocer unos pocos cientos de sus, hasta hace poco, indescifrables caracteres, estas son las principales dificultades que he encontrado y sigo encontrando en el estudio del chino mandarín.

1) Mantener la motivación


Esta razón tiene que ver directamente con la dificultad de la lengua.

Según un estudio que he leído del Foreign Service Institute FSI, para alcanzar un nivel básico en un idioma relativamente cercano al español, como el francés, italiano, portugués, rumano e incluso el inglés, holandés o sueco, se necesitaran unas 600 horas de estudio.

Si hablamos de una lengua con mayor dificultad, como el búlgaro, finlandés, griego, hindi, islandés, polaco, tailandés o vietnamita, las horas casi se doblan. Para llegar al mismo nivel, serán necesarias 1100 horas (multiplicador 1,8x)

Para idiomas excepcionalmente difíciles de aprender como el árabe, el japonés, el coreano y, naturalmente, el chino, se estima que habrá que invertir la friolera de 2200 horas (multiplicador 3,7x). Muchísimas horas y muchísimo esfuerzo, concentración y ganas.

2) Pronunciación: Los cuatro tonos


El chino es una lengua tonal y cada sílaba puede tomar cuatro entonaciones distintas (o cinco, si contamos el tono neutro)

Según pronunciemos una sílaba, puede tener significados distintos. El eterno ejemplo utilizado es el de ma. Mā en el primer tono, sostenido, significa “mamá”. Má en el segundo tono, ascendente, significa “cáñamo”. Mă en el tercer tono, descendente-ascendente, significa “caballo”. Por último, mà en el cuarto tono, descendente, significa “regañar”.

Ma y los cuatro tonos del chino mandarin

Y lo peor, si no pronunciamos los tonos bien, no nos entienden. Así que al aprender vocabulario, hay que memorizar cada sílaba con su tono adecuado.

Os diré que los tonos no sólo hay que saber usarlos, también hay que reconocerlos. El oído se entrena pero de verdad que no es tarea fácil cuando hablan rápido.

Que os quede un consuelo, el cantonés tiene ocho tonos.

Si queréis practicar sonidos y los cuatro tonos del mandarín, os invito a ver este vídeo.

3) Pronunciación: Sonidos


El chino no consta de muchos sonidos, con lo que la cantidad de palabras homófonas es impresionante. La fonética del chino sólo tiene 404 sílabas (fonemas) que acompañados de los cuatro tonos, nos dan un total de tan sólo 2000 sílabas. Para añadir más lío al lío.
tā (él) – Chino mandarintā (ella) – Chino mandarin
Esta es, de hecho, una de las razones por las que los chinos han mantenido los caracteres en el lenguaje escrito y no se pasan al pīnyīn, la transcripción fonética con letras del alfabeto latino, como mă en vez de 马. Al menos, con los caracteres pueden hacer distinciones. Así, tā se puede representar como 他 (“él”) o como 她 (“ella”)
 
Pero esto no es lo peor. Además de pocos sonidos, hay algunos complicadísimos de pronunciar. Es el caso de j/q/x, z/c/s, zh/ch/sh… Lo podéis comprobar en este video: Distinción de fonemas en chino

4) Lenguaje escrito: Caracteres


El sistema de escritura chino cuenta con más de 3000 años de historia y, hoy día, sus caracteres (hànzì) suelen dividirse en seis tipos,

- Pictográficos, derivados de la representación de la forma de un objeto.

- Indicativos, compuestos por símbolos abstractos.

- Asociativos, que combinan dos o más símbolos pictográficos.

- Pictofonéticos, que combinan un elemento pictográfico y otro semántico.

- Notativos, en los que se extiende el significado para abarcar otros conceptos semejantes.

- Prestados, que se usan sobre todo en palabras con la misma pronunciación, en la que una presta a otra el carácter, añadiendo posteriormente otro elemente para mantener su significado.

En el país, conviven los caracteres tradicionales, utilizados en Taiwán y fuera de China, y los simplificados, utilizados en China continental. Como los segundos son actualmente mucho más usados y son algo más fáciles, son los que estudiamos la mayoría.

Y ya sabéis, cada sílaba un carácter y, como hay muchos homófonos, una misma sílaba con un mismo tono puede representarse a menudo de muchas maneras diferentes.

Los caracteres deben memorizarse. No hay otra, uno a uno. E igual que hacen los escolares chinos, habrá que repetirlos y repetirlos hasta asimilarlos. Y, ¡claro!, hay que reconocerlos pero también darle al dibujo y no equivocarse en los trazos ni en su orden.

Orden de los trazos para el carácter chino hao, bueno
Hăo - “Bueno” (pictogramas mujer+niño)

Algunos programas informáticos nos echan una mano con los caracteres. Ya os lo contaré en un próximo artículo (Métodos de estudio del chino mandarín)

¿Que cuántos caracteres hay que memorizar? Con 1500 ya empezáis a entender bastante. Los chinos que salen de la escuela primaria a los doce años ya manejan unos 3000. Se calcula que un universitario está familiarizado con aproximadamente 5000. Pero si estáis ociosos, podéis memorizar hasta 50000 caracteres. Si no entendíais la razón por la que los chinos son tesoneros, ahora ya tenéis una pista.

Pero no quiero desanimaros demasiado. Las líneas, los puntos y los ganchos no son del todo arbitrarios. A pesar de que existen miles de caracteres chinos, sólo hay algo más de de doscientos radicales, que determinan el significado del carácter.

¡Y mirad! Según esta tabla, parece que conociendo los 200 caracteres más usuales, ya empiezas a poder leer más de la mitad de lo escrito y con 2000, el porcentaje se eleva hasta un muy meritorio 97%.

Numero de caracteres del chino mandarin y grado de alfabetizacion

5) Vocabulario


En francés, e incluso en inglés o alemán, si no conoces alguna palabra, te la inventas y a veces funciona. Muchas palabras tienen efectivamente la misma raíz.

En chino no podemos barajar esta opción. Hay que aprender todo, salvo rara excepción como alguna palabrilla importada, de memoria.

Y, para más inri, los chinos también traducen los nombres de lugares y personajes famosos. ¿Que dónde está dōn jīng? ¡Menuda pregunta! Es la capital de Japón.

Lo único positivo es que el chino es bastante lógico y con frecuencia utilizan una palabra para formar otras. Hay que conformarse con estas pequeñas ventajas. Así, por ejemplo, xué significa “estudiar”, xuéshēng significa “estudiante” (estudiar+nacer), xuéxiào significa “escuela” (estudiar+escuela), yīxué es “medicina” (medicina+estudiar), dáxué se traduce como “universidad” (grande+escuela)…

6) Gramática: Estructuras


La gramática china no es complicada. ¡Yupi!

No hay conjugaciones verbales. Los sustantivos y los adjetivos también son invariables; no tienen ni género ni número. Carecen de artículos. Ahora ya no os extrañará que un chino meta la meta y suelte un “En restaurante yo comer tallarín” en español.

Esto hace las cosas mucho más simples. Pero si bien la palabra es invariable, la estructura de la frase es rígida y si en español “tanto monta, que monta tanto” y podemos decir “Mañana cogeré el tren para ir a Pekín” o “Mañana, para ir a Pekín, cogeré el tren”. En chino, no. Así que para hablar correctamente, hay que aprender frasecitas casi de memoria.

En este sentido, están también las partículas que sirven para indicar aspectos o tiempos verbales. Tienen muchas reglas y no siempre es fácil saber en qué lugar de la frase han de colocarse.

7) Gramática: Clasificadores


Los clasificadores son otro de los quebraderos de cabeza del chino. Los clasificadores son palabras que deben colocarse en muchas ocasiones delante del sustantivo y que le especifican.

Pues nada, a aprender una larga lista de clasificadores en función del nombre. Si queréis decir yī bĕn shū (“un libro”), tendréis que incluir el clasificador bĕn (“volumen”), utilizado para el material impreso. No hay otra.

Por cierto, si os equivocáis de clasificador, los chinos se desternillarán de risa.

8) Ortografía: Espacios


Los chinos no dejan espacios entre palabras y las frases suelen ser kilométricas. En cuanto a las mayúsculas, no existen, y los signos de puntuación son un tanto arbitrarios.

9) Dialectos


Lo que llamamos chino y lo que estudiamos es el mandarín, el idioma oficial de la República Popular China. Se basa en el dialecto de Pekín y es el idioma utilizado en la escuela y en los medios de comunicación.

Pero en el país, junto a este pŭtōnghuà (“lengua común”), conviven multitud de dialectos (wu, cantonés…) y alguna lengua hablada por las minorías étnicas como el tibetano, uigur, o mongol.

Mapa de lenguas y dialectos en China

En todo caso, muchos, y desde luego la inmensa mayoría de los jóvenes chinos, conocen este chino estándar. Los caracteres son asimismo utilizados por todos los dialectos.

10) Diferencias culturales


Si uno se va a China o conversa con chinos seguro que le hablarán de lugares, personajes, acontecimientos históricos, libros o comidas de los que nunca ha oído ni el nombre. Para entender chino, hay que empaparse de la cultura y la historia del país.

Por suerte, es muy interesante.


Pero toda esta retahíla no tiene que desmotivaros. Es difícil pero, con esfuerzo, se puede aprender. Para ser perseverantes y seguir estudiando, sólo hay que tener siempre presentes las razones que nos condujeron a estudiar chino mandarín y repetirse una y otra vez la frasecita de Confucio, “No temas ir despacio, sólo teme no avanzar”

Muy pronto, os contaré mi método de estudio.


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Con la caída de la dinastía Qing, en 1911, el nuevo gobierno nacionalista decidió establecer el mandarín como el idioma oficial chino; sustituiría a las múltiples lenguas y dialectos que dificultaban la comunicación. El pīnyīn se adoptó en 1958.

lunes, 16 de septiembre de 2013

¿Por qué estudiar chino? 10 razones

Haber vivido en el extranjero, junto con estudio y dedicación, me ha permitido dominar, además del español, mi lengua natal, el inglés y el francés. Las lenguas me encantan desde siempre y me han abierto muchas puertas, tanto a nivel cultural y personal como profesional.

Desde hace algún tiempo tenía ganas de aprender un cuarto idioma. Podía haberme decantado por una opción fácil. El italiano y el portugués son lenguas que se parecen bastante al español. Además, he tenido bastante contacto con italianos, portugueses y brasileños a través del trabajo con lo que comprendo mucho mucho.

¡No! Elegí el chino mandarín.

Estas son las razones por las que tomé esta, entre osada y loca, decisión,


1) Lengua más hablada


El chino mandarín es la lengua más hablada del mundo. Unos 1200 millones de personas son capaces de comunicarse en esta lengua.

2) Cada vez hay más chinos en otras partes del mundo


El chino no sólo es útil en China. Por ejemplo, en España la comunidad china está entre las más importantes; en nuestro país viven más de 200 000 ciudadanos chinos.

Chino mandarin en el mundo

3) Nueva lengua de los negocios


Es indudable que hoy día el chino es una ventaja para los negocios y si uno quiere abrirse camino en China comercialmente, cobra aún más importancia. Además, los chinos dan un especial valor al extranjero que se ha tomado la molestia de aprender su idioma.

Inversion china en el mundo y por sector

4) Mejor currículum vítae


Para diferenciarse del resto de candidatos en un proceso de selección, no hay nada como hablar chino.

5) Comprender la lengua, la cultura y las costumbres de China


Siempre lo he dicho, si quieres entender los entresijos de un pueblo, su lengua y su cultura, aprende su idioma. Terminarás, igualmente, por comprender mejor los tuyos propios.

6) Leer grandes obras o ver películas en su idioma original


La cultura china es una de las más importantes y ricas del mundo. Hablar la lengua permite olvidarse de traducciones, que siempre hacen perder gran parte de su esencia a la obra original.

7) Introducción a otros idiomas


Hablar chino puede ayudar en el aprendizaje de otros idiomas como el japonés, el coreano o el vietnamita. Pero he de confesarlo, de estos idiomas, por ahora me centro sólo en el chino, que ya me está dando suficiente lata.

8) Buen ejercicio para el cerebro


Estudiar chino es un gran ejercicio para el cerebro. Se trabaja la memoria, la asociación de ideas, la atención, etc.

9) Un reto


Las cosas fáciles no son siempre las que nos motivan más o nos dan más satisfacciones. Cuando uno comienza a hablar y entender esta lengua, se siente orgulloso de sí mismo y de su fuerza de voluntad.

10) Viaje a China


Aprender chino es una excusa perfecta para irse de viaje a este país milenario. Y sé que cuando vaya a China, mi taxista no se perderá. En la tiendas, regatearé tan bien que me llevaré los recuerdos a mitad de precio (¡o eso espero!). Y, lo más importante, en los restaurantes tendré una mediana idea de lo que estoy pidiendo.


¡Ah! ¡Se me olvidaba! También comienzo a reírme mucho con los tatuajes supuestamente en chino que mucha gente lleva.


Como siempre debe hacerse para que la motivación no decaiga al estudiar un idioma, intento no olvidarme de las razones por las que decidí aprenderlo. Releer la lista de vez en cuando viene de maravilla.

No me puedo quejar. La cosa no va del todo mal. Y, sobre todo, lo más importante; tras unos cuantos meses, sigo con muchas ganas de continuar aprendiendo.

En mi próximo artículo, os desvelaré si el chino es tan difícil como lo pintan y las dificultades que he encontrado en su estudio.


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Se estima que existen aproximadamente 7000 idiomas diferentes en el mundo.

lunes, 9 de septiembre de 2013

Diferencia entre Reino Unido y Gran Bretaña

Casi todos nos hemos hecho un lío con los nombres de los territorios británicos de no ultramar. De hecho, en la propia televisión se usan incorrectamente sin parar. Hoy quiero dejaros claro lo qué es cada cosa para que no metáis la pata, sobre todo, ante interlocutores británicos.

Las Islas Británicas son dos: Gran Bretaña e Irlanda.

Gran Bretaña es la isla más grande del archipiélago de las Islas Británicas. El territorio de Gran Bretaña está dividido en tres zonas: Inglaterra, Gales y Escocia.

Gran Bretaña no es, por tanto, sinónimo de la entidad política de Reino Unido.

El país, Reino Unido, además de Gran Bretaña, incluye Irlanda del Norte, región que como bien indica su nombre está al Norte del país de Irlanda en la isla del mismo nombre, y otras islas como las Sorlingas, las Hébridas, las Orcadas o la Isla de Wight.

Para que os deis cuenta, en los pasaportes británicos escriben: “United Kingdom of Great Britain and Northern Ireland” (“Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte”)

Eso sí, a veces, los británicos nos hacen la cosa difícil y nos quieren liar. La abreviatura GB es usada en los vehículos y para el equipo olímpico británico. Lógicamente nos hubiéramos esperado que usaran UK.

Tras esto, están las distintas regiones que componen Reino Unido: Inglaterra, Gales y Escocia, en Gran Bretaña, y el Norte de Irlanda, en Irlanda.

Todos sus habitantes son británicos. ¡Los ingleses sólo viven en Inglaterra!

No es, pues, de extrañar que a alguien procedente de Escocia no le guste que le llamen inglés. O bien es escocés o bien es británico. Es como si alguien de Galicia lo llamáis castellano. O bien se le llama gallego o bien español.

Para más inri, los escoceses a veces tienen que aguantar a sus vecinos ingleses que, aunque usan los gentilicios correctamente, lo hacen a menudo como les viene bien. En la prensa inglesa, los deportistas de Escocia siempre son británicos cuando ganan pero nada más que escoceses cuando pierden.

Mapas de Gran Bretaña, Reino Unido e Islas Británicas



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Gran Bretaña es la isla más grande de Europa y la octava más grande del mundo.

lunes, 2 de septiembre de 2013

Mis 10 citas de viajes favoritas

Como buena viajera, me gusta echar un ojo a las citas sobre viajes. Algunas te hacen pensar, otras reír, otras son prácticas.

Hoy os traigo mis citas favoritas,

1) “Un viaje de mil millas comienza con el primer paso” (Lao-Tsé, 570 aC-490aC, filósofo chino) ¡Así que no sé a qué estáis esperando!
Y si aún os queda alguna duda, recordad que “hay algo peor que no terminar un viaje, y es no empezarlo jamás” (Amyr Klink, 1955- , explorador y escritor brasileño)

2) “El viaje es una especie de puerta. A través de ella salimos de la realidad” (Guy de Maupassant, 1850-1893, escritor francés)

3) “El mundo es un libro, y los que no viajan leen solamente una página” (San Agustín, 354-430, Doctor de la Iglesia)

4) “El verdadero viaje de descubrimiento no consiste en buscar nuevos paisajes, sino en tener nuevos ojos” (Marcel Proust, 1871-1922, novelista francés)

5) “Viajar es imprescindible y la sed de viaje, un síntoma neto de inteligencia” (Enrique Jardiel Poncela, 1901-1952, escritor español) y además “nada desarrolla la inteligencia como el viajar” (Emile Zola, 1840-1902, escritor francés)

Atlas y mapa

6) “No hay tierras extranjeras. Es el viajero el que es extranjero” (Robert Louis Stevenson, 1850-1894, escritor escocés) aunque es verdad que “el que emplea demasiado tiempo en viajar acaba por tornarse extranjero en su propio país” (René Descartes, 1596-1650, filósofo y matemático francés)

7) “Viajar es descubrir que todo el mundo está equivocado acerca de otros países” (Aldous Huxley, 1894-1963, escritor inglés)

8) “Los nacionalismos se curan viajando” (Miguel de Unamuno, 1864-1936, filósofo y escritor español) porque “el que no sale nunca de su tierra está lleno de prejuicios” (Carlo Goldoni, 1707-1793, dramaturgo italiano). Así es, “viajar es fatal para los prejuicios, la intolerancia y la estrechez de miras” (Mark Twain, 1835-1910, escritor y periodista estadounidense)
¡Vamos a tener que mandar a unos cuantos de viaje!

9) “Cuando se viaja en avión solamente existen dos clases de emociones: el aburrimiento y el terror” (Orson Welles, 1915-1985, actor, director y guionista de cine estadounidense)
Por suerte, yo he sentido más el aburrimiento que el terror.

10) Un fantástico consejo practico: “Cuanto te prepares para viajar, saca tu ropa y tu dinero. Llévate la mitad de la ropa y el doble del dinero” (Susan Heller, periodista estadounidense)


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Orson Welles era conocido por su amor por España y, tras su muerte, sus cenizas se esparcieron en el municipio malagueño de Ronda.